NUESTRA HISTORIA.
En el soleado distrito de Santa Rita de Siguas, donde el desierto arequipeño abraza la tierra fértil, nació Bodega Midolo no como una herencia de siglos, sino como el sueño compartido de Víctor Hugo Zegarra y María Elena Midolo, unidos por el amor y la tenacidad.
Juntos plantaron las primeras vides en esa tierra árida y calurosa, dando origen a una bodega que lleva el apellido de María Elena como símbolo de identidad, compromiso y homenaje a ese trabajo en pareja.
Hoy, cada botella de sus premiados vinos y piscos captura la intensidad del sol de Santa Rita de Siguas y la pasión de una familia que logró hacer florecer el desierto para crear un nuevo legado en Arequipa.